Este próximo 26 de julio será la confluencia de varios eventos muy interesantes.
Juan Anzaldo M./ Ce-Acatl.
En la antigüedad, era muy importante la observación del cielo y la interpretación de los signos que de la naturaleza se percibían. El Tlachtli, “Juego de Pelota”, era el terreno donde se representaba lo que sucedía en el cosmos y su impacto en las sociedades mesoamericanas. Existen representaciones en los códices que nos muestran la complejidad que le conferían.

Desde los tiempos más remotos, existen evidencias de campos de juegos de pelota en toda la región mesoamericana, desde hace no menos de 1,600 años (1,400 a.C.). Toda la zona maya, la región mixteco-zapoteca, el altiplano y hasta la huasteca totonaca, hay muchas expresiones de esta práctica ritual, cívico-religiosa, una práctica guerrera- deportiva, en donde se exhibían las dotes y virtudes de representantes de pueblos o comunidades bajo una relación de tributo, que hasta donde se sabe, era el régimen económico-político-militar imperante al momento del contacto con la civilización occidental, aunque es posible que hubieran existido otro tipo de regímenes como en Teotihuacan, Tula, Cholula o Monte Albán, cada uno con si tiempo y forma de gobierno íntimamente relacionados, aunque con particularidades cada uno, pero con el común denominador del Juego de Pelota, lo que trae a la discusión si la práctica del “deporte” era previa a las interpretaciones cosmogónicas que generaron cada Altepetl, o bien el “deporte” y su práctica se fue creando justamente para recrear “la danza de las estrellas”: Citlalmitotiliztli.
Existen evidencias de Juegos de Pelota en Teotihuacan, Tula, Tajín, Xochicalco, Chichen Itza, e infinidad de centros ceremoniales en todos los periodos y por toda la región hasta el Juego de pelota de la Gran Tenochtitlan. En algunos sitios se han encontrados uno o varios Juegos de Pelota, pero en Cantona, en el actual estado de Puebla, se han localizado hasta 22 Juegos de Pelota, determinando la importancia que tuvo esta práctica en ese momento y la influencia del propio sitio en toda esa región.
El “Juego de Pelota” se llama Tlachtli entre los nahuas, Pok ta pok, entre los mayas, Ulama y muchas otras denominaciones en diferentes regiones donde aún se practica en la actualidad, desde Sinaloa hasta Tabasco y la región maya, pasando por Jalisco, Michoacán, Oaxaca e incluidos los grupos de jugadores de la Ciudad de México.
Probablemente, en la antigüedad los jugadores representaron no sólo su estirpe sino a las mismas fuerzas naturales que consideraban fundamentales. Es muy probable que grandes ceremonias se realizaran durante eventos astronómicos importantes durante el día y también durante la noche, al atardecer o al amanecer, porque en diferentes momentos es que pueden percibirse estos momentos clave de los ciclos naturales. Así lo demuestran los bajo relieves de los Juegos de Pelota de Chichén Itza y Tula, entre otros, aunque los investigadores no han reportado si en dichas inscripciones existe referencia a algún evento astonómico.
En la actualidad, sería muy agradable que los jugadores y los grupos organizados también encontraran la forma de estudiar y sintonizar su actividad de revitalización de esta tradición con los ciclos naturales y astronómicos, como una forma de conexión con lo que nuestros antepasados consideraron fundamental: su propio entorno.
En este año Matlactli Tochtli, 10-Conejo, correspondiente a 2022, Tonatiuh, el maravilloso Sol, en su recorrido anual por las constelaciones ha atravesado majestuosamente, del 27 de junio al 9 de julio pasados, el Citlaltlachtlli “El Juego de Pelota de las Estrellas” y que corresponde a la constelación de Géminis en el zodiaco occidental.
A su vez Painalli Citlalli, Mercurio, el pequeño planeta difícil de observar por estar siempre muy cerca del Sol, ese mismo día entró a Citlaltlachtli para salir el día 14 de julio y aproximarse cada día más al Sol hasta lograr la conjunción el 16 de julio.

Por la fuerza de la luz del Sol no es posible ver este recorrido a simple vista, sin embargo, como vemos en la imagen, para el 9 de julio, Tlahuizcalpantecuhtli (Venus al amanecer) se acerca a la cancha del Juego de Pelota vertiginosamente, para entrar en la zona el día 22 de julio y permanecer en su interior hasta el 1 de agosto próximo.

Durante ese período, Metztli (La Luna) entrará nuevamente en la cancha de juego y lo hará en un día muy especial: el día 26 de julio durante el paso cenital del sol por la Ciudad de México, fecha en que se conmemora la Fundación de la Gran Tenochtitlan.
Metztli y Tlahuizcalpantecuhtli permanecerán juntos dentro de Citlaltlachtli hasta el día siguiente 27 de julio a las 6:42 en que Metztli cruzará la línea de salida del Juego de Pelota. Será una Luna muy pequeñita, dado que para el día 28 de julio sucederá la Luna Nueva en su conjunción con el Sol.
Pero no sólo habrán eventos astronómicos justo en estos días sino que también habrán eventos sociales relacionados con las tradiciones de la Danza Azteca Chichimeca y de Concheros y muchos otros grupos culturales de pueblos y comunidades en diferentes regiones del país.
El 25 de julio, en Tlatelolco se realiza el “Viento del Centro” de la danza Azteca Chichimeca y de Concheros, con una gran celebración que dura todo el día y reúne a numerosos grupos y “Mesas de la Tradición” de la región del Valle de México y de otros lugares.

Mientras que al día siguiente el mero 26 de julio grupos culturales y de danza abarrotan el Zócalo en la conmemoración de la Fundación de la Ciudad de México, durante el paso cenital del Sol por esta latitud a las 13:43 horas, según el horario de Verano.
Y curiosamente, para los amantes observadores del firmamento, el día 25 de julio a las 06:42:35 y hasta las 06:43:28 (es decir que por menos de un minuto) cruzará el Telescopio Espacial Hubble justamente por la constelación de Citlaltlachtli, con lo que se suma a los eventos tan particulares de esta temporada.

El recorrido del Telescopio Espacial Hubble y los tránsitos planetarios serán de difícil visualización por la cercanía del Sol. Observe que el horizonte está muy cercano y la claridad del Sol ya es perceptible incluso desde antes de la hora sugerida de observación a las 6:42 horas, por lo que será muy bueno buscar un punto de observación elevado, que permita ver el horizonte y tener muy buena suerte para que no esté nublado!
* Imágenes de elaboración propia basadas en Stellarium v. 0.22.0

